
7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
En estos versículos de la Biblia hay tres palabras clave que debemos tener en cuenta todos los días para vivir una vida cristiana victoriosa:
1. Someteos a Dios
Esto significa reconocer Su señorío sobre nuestras vidas cada día. Someterse es obedecer, practicar Su Palabra y rendirnos ante Su presencia. Es acercarnos a Él y permanecer en comunión con Él, confiando en Su guía y dirección.
2. Resistid al enemigo
«Al cual resistid firmes en la fe…» (1 Pedro 5:9).
Resistir significa soportar cualquier tipo de presión o ataque, estar atentos y preparados para lo que venga. No debemos ceder, movernos ni desviarnos del propósito de Dios, sino mantenernos firmes en la fe, sabiendo que el enemigo huirá cuando nos mantenemos en obediencia a Dios.
3. Purificad vuestros corazones
La Palabra de Dios nos limpia y nos transforma. Jeremías 17:9 nos dice: «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo, el Señor, que escudriño la mente y el corazón.»
Debemos examinarnos constantemente y desechar todo aquello que contamine nuestro corazón, como la amargura, el rencor, la envidia o el orgullo. Solo cuando nuestro corazón está limpio, podemos estar verdaderamente cerca de Dios.
Que Dios nos ayude a vivir Su Palabra y hacer de ella un estilo de vida permanente en nosotros. La única manera de vencer al enemigo es cuando estamos sometidos y en obediencia a la voluntad de Dios.
En este sexto día de ayuno, digámosle al Señor, padre celestial, hoy venimos delante de Ti, reconociendo que necesitamos vivir en obediencia y comunión contigo. Ayúdanos a someternos a Tu voluntad, a resistir toda tentación y ataque del enemigo, y a mantener nuestros corazones limpios delante de Ti. Que Tu Espíritu Santo nos fortalezca y nos guíe cada día para vivir una vida que te honre. En el nombre de Jesús, amén.